Cabo da Roca, el espectacular paisaje del punto más occidental de la Europa continental

Cabo da Roca, el espectacular paisaje del punto más occidental de la Europa continental

Actualizado: 11 May 2017 | Publicado: 15 Jun 2015

En mi último viaje a Lisboa, y aunque me costó horrores robarle un día a la siempre atractiva capital de Portugal, decidí acercarme a conocer el Cabo da Roca y pasar una jornada junto al mar. Seguir paseando sin rumbo por Alfama, comer en el Barrio Alto y rendirme de nuevo ante unos deliciosos pastéis de Belém era toda una tentación, sí, pero mi cuerpo, acostumbrado al asfalto madrileño, pedía océano, mis pulmones, brisa marina, y mi mente, atestada de preciosas postales lisboetas, un momento de relax con la mirada pedida en el vaivén de las olas.

Dicho y hecho. Carretera y manta y rumbo al Cabo da Roca donde además de saciar mis ganas de costa alimenté mi espíritu geográfico-mitómano. No lo busques en la RAE. Creo que es de cosecha propia, o lo que es lo mismo, como llamo a mi especial interés por estar en lugares cuyo juego de latitudes y longitudes los hace únicos. En este caso, posar mis pies en el punto más occidental de la Europa continental.

Llegando al Cado da Roca

Cabo da Roca, el punto más occidental de la Europa continental

El lugar «onde a terra se acaba e o mar começa» en palabras de Camões, máximo representante de la poesía portuguesa, es, por méritos propios, uno de los rincones más visitados del Parque Natural de Sintra-Cascais que conjuga una potente diversidad de paisajes a apenas unos 40 kilómetros de la capital lusa. Dunas marítimas e interiores, cursos de agua, bosques, cuevas, impresionantes acantilados, playas … Y, cómo no, la Sierra de Sintra, una espectacular combinación de patrimonio arquitectónico y naturaleza por la que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de Paisaje Cultural.

Información sobre el Parque Natural de Sintra-Cascais. Cabo da Roca

Precisamente, el Cabo da Roca se alza en el lugar en el que las estribaciones de la Sierra de Sintra se topan de forma brusca con el Océano Atlántico originando un estremecedor lienzo de escarpados acantilados que se elevan hasta sobrepasar los cien metros sobre el nivel del mar.

El Cabo da Roca y su faro

Acantilados del Cabo da Roca

El espectacular paisaje del Cabo da Roca

En lugares como éste, y está mal que lo diga una juntaletras de la vieja escuela, la literatura de viajes se queda escasa y las fotografías reclaman su papel estelar. Solo diré que fueron un par de horas mágicas en las que fui dueña de mi tiempo. Me olvidé del reloj apoyada de barandilla en barandilla, desmenuzando la fisonomía de sus paredes verticales, viendo como las olas azotaban la base de la vieja Europa y perdiendo la mirada en un océano que siento demasiado lejos demasiadas veces.

Cabo da Roca, donde se acaba la tierra y empieza el mar

Captando la belleza del Cabo da Roca

Fragmento de la línea costera del Cabo da Roca

Perdí mi sombrero en un par de ocasiones. No fui la única. A muchos de los de turistas que colonizaban los alrededores del monolito que señala la posición geográfica del cabo, en busca de su foto, les pasó lo mismo. Y es que aquí el viento no sopla, literalmente barre todo lo que se cruza por delante. ¿Un incordio? Al contrario. Una expresión más de la fuerza de la naturaleza que te invita a luchar contra ella cara a cara para no perder el equilibrio.

Monolito que señaliza el Cabo da Roca

También tuve tiempo para acercarme al faro, uno de los más antiguos de Portugal, y entrar en la Oficina de Turismo donde una hilera de pacientes japoneses esperaba para conseguir el certificado que acredita oficialmente que uno ha estado en el Cabo da Roca. Merchandising viajero a 11€ el diploma.

Oficina de Turismo de Cabo da Roca. Portugal

Lo que me faltó fue ver cómo el día decía adiós en este impresionante enclave que los romanos llamaron Promontorium Magnum sin llegar a sospechar que América estaba al otro lado. No hace falta mucha imaginación para intuir que los atardeceres en este sobrecogedor mirador de la costa portuguesa tienen que ser espectaculares.

Como también lo son las playas que se suceden a lo largo del litoral del Parque Natural como la Playa Grande, Adrada, Ursa o Guincho, una preciosa playa protegida por un sistema de dunas cuyas magníficas condiciones para la práctica de windsurf, surf y kitesurf la han convertido en el escenario de varios campeonatos mundiales.

Playa de Guincho. Portugal

Kitesurf en la Playa de Guincho

Como no podía ser de otra manera, mi deseado día junto al mar terminó comiendo frente al océano en la Casa da Guia, un complejo de tiendas, cafés y restaurantes, situado a 2 kilómetros de Cascais, que se articula en torno a un palacete del siglo XIX. Fue allí, a la sombra de las palmeras y los pinos y con el profundo azul del Atlántico como compañero de fondo, cuando sentí de nuevo la llamada de Lisboa. Los portugueses lo llaman saudade.

Casa da Guia, Cascais. Portugal

Cómo llegar al Cabo da Roca

En coche: Sin duda, es la forma más rápida y cómoda para conocer los alrededores de Lisboa. El Cabo da Roca está situado a 18 kilómetros de Sintra, a 15 de Cascais y a 40 de la capital. La ruta desde Lisboa se hace recorriendo la N247. Una vez en el cabo, podrás aparcar de forma gratuita.

Parada de autobús 403. Cabo da Roca

En autobús: Desde la terminal de Cascais y desde la estación de Sintra puedes tomar el autobús 403 de la compañía Scotturb que en unos 40 minutos te dejará en la parada que está situada junto a la Oficina de Turismo. Eso sí, antes de subir asegúrate de que pare en el Cabo da Roca porque no todos lo hacen.

6 Comentarios

  1. Patri (la cosmopolilla)

    Mira que he estado veces en Portugal y por zonas diferentes, y nunca he estado en el Cabo da Roca. ¡Si llego a saber que está tan cerquita de Lisboa y Sintra! Me lo apunto para la próxima porque se ve espectacular, unas fotos magníficas con el océano abierto.
    Un abrazo de Patri la cosmopolilla

    Responder
    • Alícia Bea

      Genial, Patri. La verdad es que el Cabo da Roca es una preciosidad. Un abrazo

      Responder
  2. Pedro

    Fantástico. Este sí que es un destino que me interesa. Cerquita y se puede ir en coche tranquilamente. Muchas gracias Alicia por compartir tus vivencias.

    Responder
    • Alícia Bea

      Gracias a ti por pasarte por mi rincón viajero. Me alegra saber que esta escapada al Cabo da Roca te ha parecido interesante. Un saludo

      Responder
    • Alícia Bea

      Lisboa para mí es como un irresistible imán, no me canso de ella, pero he de reconocer que los acantilados son otra de mis debilidades y los del Cabo da Roca me encantaron

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Hola! Soy Alícia, periodista freelance especializada en viajes. En esta web encontrarás todos los destinos que he visitado y todo lo que necesitas saber para organizar tu próxima aventura. Información práctica, guías, rutas, consejos, gastronomía, hoteles, descuentos… ¡Buen viaje!

PLANIFICA TUS VIAJES CONMIGO

ALOJAMIENTOS

ACTIVIDADES

CAMBIO DE MONEDA

TARJETA DE DATOS

VUELOS BARATOS

LO MÁS LEÍDO

6 Comentarios

  1. Patri (la cosmopolilla)

    Mira que he estado veces en Portugal y por zonas diferentes, y nunca he estado en el Cabo da Roca. ¡Si llego a saber que está tan cerquita de Lisboa y Sintra! Me lo apunto para la próxima porque se ve espectacular, unas fotos magníficas con el océano abierto.
    Un abrazo de Patri la cosmopolilla

    Responder
    • Alícia Bea

      Genial, Patri. La verdad es que el Cabo da Roca es una preciosidad. Un abrazo

      Responder
  2. Pedro

    Fantástico. Este sí que es un destino que me interesa. Cerquita y se puede ir en coche tranquilamente. Muchas gracias Alicia por compartir tus vivencias.

    Responder
    • Alícia Bea

      Gracias a ti por pasarte por mi rincón viajero. Me alegra saber que esta escapada al Cabo da Roca te ha parecido interesante. Un saludo

      Responder
    • Alícia Bea

      Lisboa para mí es como un irresistible imán, no me canso de ella, pero he de reconocer que los acantilados son otra de mis debilidades y los del Cabo da Roca me encantaron

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ARTÍCULOS RELACIONADOS

48 horas en Oporto, la princesa del Duero

Acabas de llegar y tienes todo un fin de semana por delante para descubrir Oporto. Tal vez hayas escogido este destino por ser la segunda ciudad de Portugal o por el atractivo imán de un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad. Eso es lo obvio, nada nuevo...

leer más