Soria: una ruta por el centro de la ciudad de los poetas

Soria: una ruta por el centro de la ciudad de los poetas

Actualizado: 12 Feb 2014 | Publicado: 12 Feb 2014

«Bécquer no era idiota, ni Machado un ganapán y por los dos sabrás que el olvido del amor se cura en soledad. A la ribera del Duero existe una ciudad. A la ribera del Duero, mi amor, te espero. Voy camino Soria, ¿tú hacia dónde vas?.»

Con permiso de Jaime Urrutia y compañía, y como buena hija de los ochenta, no he encontrado mejor forma para empezar este reportaje sobre la ciudad de Soria. Porque este tema de Gabinete Caligari la dibuja verso a verso, porque el sol tampoco calentaba cuando la visité a principios de diciembre, y porque, como no podía de ser de otra manera, era lo que sonaba en el coche cuando llegamos a este rincón castellano. Una pequeña capital de provincia que en invierno huele a leña y a castañas asadas, que cada fin de semana se rinde en masa al placer del cañeo y los pinchos, donde los poetas alzan su voz en cada esquina y el Duero es uno más de sus habitantes. Una ciudad nada vanidosa con motivos para serlo.

Puesto de castañas. Soria Plaza San Clemente. Soria

En esta primera etapa, voy a recorrer Soria siguiendo los pasos de Antonio Machado, las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer y las rimas de Gerardo Diego, pararemos para ir de tapeo y descubriremos con tempo lento sus calles, parques, iglesias y plazas. ¿Y el Duero? El Duero, querido viajero, merece su propio capítulo.

La Soria de Machado

Antonio Machado llegó a Soria para ocupar la cátedra de francés del que hoy es su instituto en un vagón de tercera y ligero de equipaje. Corría el año 1907. Poco a poco, el indulgente profesor se fue adaptando al tranquilo ritmo del día a día soriano entre sus aprobados, aprobadillos y aprobadejos. Un año después se trasladó a la casa de huéspedes de doña Isabel Cuevas donde conoció a su hija, Leonor Izquierdo. Una niña de trece años que le robó el corazón. A golpe de cartas de amor consiguió conquistarla y, salvando la desaprobación de la familia, la pareja se casó en el verano de 1909. Él tenía 34 años, ella 15. Dos años más tarde, el matrimonio se trasladó a Paris pero allí Leonor contrajo tuberculosis y decidieron volver a Soria para ver si allí mejoraba. No fue así y en agosto de 1912 la joven Leonor falleció. Tras su muerte, Machado abandonó Soria.

Estatua de Antonio Machado. Plaza del Vergel. Soria

Años después, Machado expresó en una carta lo que significaron estos cinco años en Soria: «Si la felicidad es algo posible y real -lo que a veces pienso- yo la identifico mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer». De esos días a nosotros nos queda su legado, Campos de Castilla, y una emotiva ruta para descubrir los rincones vinculados al poeta de la Generación del 98:

Instituto Antonio Machado. En pleno caso urbano, al lado de las antiguas murallas de la ciudad, está el instituto en el que Machado impartió clases durante cinco años. Aún se conserva un aula tal y como la dejó el poeta. Otro de sus ilustres profesores fue Gerardo Diego quien años más tarde enseñaría literatura en este mismo lugar.

Iglesia de Santo Domingo. Esta iglesia en mi opinión es una de las más bonitas de Soria. Un templo románico del siglo XII cuya fachada está presidida por un gran rosetón y por escenas bíblicas del Génesis y de la vida de Cristo. Aquí es donde acudía Leonor a rezar los domingos y aquí es donde acuden oriundos y foráneos para comprar los dulces que elaboran sus actuales moradoras, las monjas clarisas.

Iglesia de Santo Domingo. Soria

Casino Círculo Amistad Numancia. Si nos acercamos hasta la calle principal de Soria, El Collado, fácilmente daremos con la estatua de Gerardo Diego que preside la entrada al Casino Círculo Amistad Numancia. Antaño, este hermoso edificio del XIX albergaba dos instituciones que acabaron fusionándose: el Casino de Numancia, fundado en 1.848 por miembros de la burguesía soriana, y el Círculo de la Amistad en el que se reunía el pueblo llano. Por este histórico escenario de tertulias desfilaron las grandes figuras de nuestra literatura entre las que destaca, una vez más, la terna Machado, Bécquer y Gerardo Diego. De hecho, en la planta superior hay un museo dedicado a ellos. El acceso a la cafetería es libre de 10 a 14h. y de 20:30 a 23h. por lo que te aconsejo que te tomes algo allí si en el colegio, como yo, memorizaste algunos de sus poemas. Abre bien los ojos, recítalo en tu mente y siente como la historia te cala hasta los huesos.

Estatua de Gerardo Diego.  Soria. Casino Círculo Amistad Numancia. Soria

Plaza Mayor. En la Plaza Mayor de Soria, sobria y castellana como ella sola, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Mayor, donde el poeta y su amada Leonor contrajeron matrimonio, y el Palacio de la Audiencia que luce en su fachada el famoso reloj que tantas veces inspiró a Machado. Los otros edificios destacables que acuñan su perfil son el Palacio de los Doce Linajes -actual Ayuntamiento- y la Casa del Común. El arco que atraviesa esta casa, conocido como Arco del Cuerno, es por donde entraban y salían los toros cuando la plaza hacía de coso.

Plaza Mayor. Soria Casa del Común y Fuente de los Leones. Plaza Mayor. Soria

Paseo y Ermita del Mirón.  Cuando regresaron de París, la pareja alquiló una casita en el Paseo del Mirón para que Leonor pudiera respirar aire puro y recuperarse. Aconsejados por el médico, cada día paseaban hasta la ermita barroca del mismo nombre. Un trayecto rodeado de árboles y envuelto en silencio que desde entonces quedó ligado a sus vidas. Si sigues el pequeño camino que hay detrás de la ermita, enseguida llegarás al mirador de Los Cuatro Vientos desde el que se divisa una de las mejores vistas de Soria: su caprichosa orografía, los márgenes del Duero, el puente, la imponente silueta del Monasterio de San Juan de Duero… Fíjate en el monumento que lo preside, son las siluetas de la pareja.

Ermita del Mirón. Soria Mirador de los Cuatro Vientos. Soria

Si tienes ocasión, intenta visitar la ermita por dentro. No tiene un horario fijo de apertura ya que la encargada de su mantenimiento es una seglar que, si el tiempo lo permite, suele abrirla por las tardes. Nosotros estábamos alojados en el Hotel Leonor Mirón, justo enfrente, y no fue hasta el último día, con el coche ya cargado, que vi su puerta abierta. No sé si fue por lo emocionada que entré o por llevar una cámara en la mano pero el caso es que la buena mujer nos la enseñó de arriba a abajo y hasta nos recitó con orgullo el Romance Mudo a Nuestra Señora del Mirón. ¿Un momento mágico? Sin duda y, como suele ser, protagonizado por las gentes del lugar, esos personajes que te encuentras por capricho del azar y que te enriquecen como viajero y como persona.

Cúpula de la Ermita del Mirón. Soria Un romance mudo con voz propia. Ermita del Mirón. Soria

Iglesia del Espino, olmo seco y cementerio. Dicen que la patrona de la ciudad guarda el sueño eterno de Leonor en su iglesia, un imponente edificio del siglo XVI, situado muy cerca del otro cerro de la ciudad, el del Castillo. En su atrio está el olmo seco. Un olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido del que Machado espera otro milagro de la primavera. Y unos pasos más allá, el cementerio donde reposan los restos de su esposa. En su sencilla lápida podemos leer: A Leonor, Antonio.

Iglesia del Espino y olmo seco. Soria Estatua y tumba de Leonor Izquierdo. Soria

En la tapia de enfrente hay un buzón con el nombre de Leonor para que los que lo deseen puedan dejar sus cartas y poesías siguiendo la misma iniciativa que se llevó a cabo en el cementerio de Coillure donde descansa Machado. Es inevitable preguntarse… ¿Dónde irán a parar esas cartas? ¿Quién las leerá?

Buzón de Leonor. Cementerio de Soria

La Soria más nobiliaria

Alrededor de la ya mencionada calle El Collado, por donde pasean, compran y se dejan ver los sorianos, se articula un centro histórico que lucha por mantener el esplendor de la Soria medieval.  Un pasado ya lejano que podemos revivir en calles nobiliarias como la calle RealZapatería, en la calle Aduana Vieja -con los Palacios de los Ríos y Salcedo, del Vizconde de Eza o de Don Diego Solier- y en la calle Caballeros donde, además de mansiones y casonas de alta alcurnia, se encuentran el Palacio de la Diputación y la iglesia de San Juan de Rabanera. Este templo, declarado Monumento Nacional, es un bello ejemplo del románico más sobrio y castellano.

Cartel de Bécquer en la calle El Collado. Soria Calle Aduana Vieja. Soria Iglesia de San Juan de Rabanera y Palacio de la Diputación. Soria

Como enumerar todos los conventos, casonas y edificios civiles que encontramos por toda la ciudad podría ser eterno, te dejo con dos recomendaciones finales: el Palacio de los Condes de Gómara, hoy Audiencia Provincial y joya de la arquitectura civil soriana, y la Concatedral de San Pedro, Monumento Nacional que conserva el claustro románico del templo primitivo.

Palacio de los Condes de Gómara. Soria Interior de la Concatedral de San Pedro. Soria

De tapas por Soria

Los sorianos son gente de calle. Están acostumbrados al frío y por muy bajas que sean las temperaturas, el momento caña no lo perdonan. Sobre todo los domingos, a la hora del aperitivo, cuando es prácticamente imposible encontrar hueco en cualquier barra ni en las mesas de la calle. Además de en la Plaza Mayor, el cañeo se concentra en dos plazas. Oficialmente son la Plaza Ramón Benito Aceña (Herradores para los de casa) y la Plaza San Clemente (El Tubo). Por cierto, en la Plaza de Ramón Benito Aceña vivieron los hermanos Bécquer y Gustavo Adolfo sufrió el dolor del adulterio de su esposa. Al igual que Machado, el poeta sevillano se sintió profundamente atraído por esta tierra que inmortalizó en alguna de sus Leyendas más populares como El rayo de luna o El monte de las Ánimas.

Plaza Ramón Benito Aceña. Soria

Volviendo al tema que nos ocupa, aquí tienes una selección de locales en los que se tapea de vicio:

Bar Poli (Plaza San Clemente, 3.) Un bar de toda la vida que se pone hasta la bandera. Las tapas están buenísimas, los preciosos son baratos (2€ tapa y caña) y el ambiente es el que se espera en este tipo de locales: comandas a voz en grito, botellines y cañas arriba y abajo y el mismo estrés que se respira en la ciudad, cero. Imprescindibles: champiñones y cojonudos.

Bar Patata (Plaza, San Clemente, 1). Con ese nombre no hace falta mucha más explicación pero te lo confirmo, aquí se viene a comer raciones que llevan patatas y pinchos tan originales como el solomillo de canguro o las mini hamburguesas de kobe.

Calamares de Antigua Casa Apolonia y champiñones del bar Poli. Soria

Antigua Casa Apolonia (Plaza Ramón Benito Aceña, 8). En el bar más antiguo de Soria (1850) lo propio es pedir una ración de calamares. ¡Riquísimos!

Mesón Castellano (Plaza Mayor, 2) La barra del Mesón Castellano es el paraíso de las tapas: montaditos, ensaladillas, chorizo y, sobre todo, torreznos. Los mejores que he probado en Soria. A destacar: siempre es agradable que te sirvan camareros de la vieja escuela.

Torreznos del Mesón Castellano. Soria

Tres últimas tentaciones: para comer comer, el propio Mesón Castellano y el Asador Ecus donde preparan un cochinillo y un cordero asado delicioso (Numancia, 4). Y para tomarte un buen chocolate con churros o cualquier exquisitez artesana preparada con la famosa mantequilla de Soria, la Pastelería Nueva York (El Collado, 16).

La Soria verde

Responde al nombre de Alameda de Cervantes pero todo el mundo lo llama La Dehesa. Es el corazón verde del casco urbano la ciudad. Un auténtico jardín botánico, con más de cien especies vegetales, cuajado de rincones con nombre propio. Como la ermita de la Soledad, con su Cristo del Humilladero, la Fuente del Niño, la pradera o la rosaleda. Una nota curiosa: los columpios de la zona de juegos infantiles fueron un regalo de la productora Metro Goldwyn Mayer tras rodar en Soria la película Doctor Zhivago.

Alameda de Cervantes. Soria

También merece le pena subir hasta el Parque del Castillo para disfrutar de las preciosas panorámicas que nos ofrece y ver los restos de lo que fue una gran fortaleza capaz de dar cobijo a gran parte de la población. Alrededor de las pocas ruinas que quedan nació este parque que domina la ciudad. Enseguida reclama nuestra atención la estela plateada del Duero, unos arcos románicos y una ermita situada a orillas del río. Ellos serán los protagonistas de la segunda entrega de mi paso por Soria.

Más reportajes sobre Soria:

La Laguna Negra, uno de los parajes más bellos de la provincia de Soria

Descubriendo el yacimiento arqueológico de Numancia

14 Comentarios

    • Alícia Bea

      Yo también la tenía pendiente desde hace años y la verdad es que me ha encantado. ¡Un saludo!

      Responder
  1. Alfonso (the world thru my eyes)

    Estuve en Octubre en el Monasterio de Piedra con mi perrita (yorkshire de 2kg) y decidí ir hasta Soria para visitar al día siguiente la laguna negra con la perra… Pero… no encontré ni un sólo lugar que aceptasen mascotas en Soria … algo muy típico en España a diferencia del resto del mundo … así que … ya siendo tarde regresé a Madrid y me quedé con la cosa de… conocer Soria…

    Responder
    • Alícia Bea

      La verdad es que parece mentira que estemos tan atrasados en el tema de viajar con mascotas. A ver si tienes ocasión de volver porque Soria merece mucho la pena. Un saludo

      Responder
  2. ale de Viajar Cueste lo que Cueste

    Gracias por enseñarme esta ciudad que nunca tuve el placer de conocer y que después de tu post ya está en mi lista de futuras escapadas. Muchas gracias por toda la informacion

    Responder
    • Alícia Bea

      Me alegra mucho ver que he despertado tu interés por conocer Soria, Ale. Espero que puedas ir pronto. Y gracias a ti por pasarte por mi rincón viajero 🙂

      Responder
  3. De Ilusión a Recuerdo

    Como a mi también me encanta el olor a leña, las castañas, los pinchos y el sabor literario está claro que tengo que ir a conocer Soria YA!! Tan solo conozco la Laguna Negra y fue con 10 años así que creo que me lo apunto como destinos para un fin de semana este 2014.
    Felicidades por el post!!
    Un saludo viajero
    Patricia

    Responder
    • Alícia Bea

      Seguro que te encanta, Patricia. Más aún si te gusta la poesía como a mí. Es muy emocionante seguir la pista de los poetas por la ciudad y un regalo para el paladar probar sus tapas. Sí, decididamente, tienes que ir YA. Un saludo

      Responder
  4. Fran Soler

    Tan desconocida como olvidada. Gran repaso le has dado a la ciudad Alicia!!! Lo apunto todo!! Un abrazo

    Responder
    • Alícia Bea

      Cierto, Fran. Soria todavía es una gran desconocida para muchos y eso que conserva todo el encanto de una pequeña capital de provincias donde no hay sitio para el estrés. Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo

      Responder
  5. Matilde

    Como soriana orgullosa de su tierra, te doy mi más sincera enhorabuena. Me encanta que la gente que conoce la ciudad que me vió nacer, la vea tan bonita como yo. Has definido sus rinconcitos con tanto detalle, que me has trasladado en un momento hasta allí (ahora vivo fuera). Estoy de acuerdo con el eslogan elegido por el Patronato de Turismo de Soria: «Soria, Ni te la imaginas». Gracias por tu post.

    Responder
    • Alícia Bea

      Muchísimas gracias, Matilde. Si he conseguido trasladarte por unos momentos a tu tierra, objetivo cumplido. Un placer tenerte por aquí

      Responder
  6. M.C.

    Qué buen repaso le diste a la ciudad!! Hicimos un recorrido similar siguiendo los pasos de Antonio Machado y Gustavo Adolfo Bécquer cuando estuvimos en Soria. Qué recuerdos!

    Responder
    • Alícia Bea

      Lo cierto es que sí. Pasamos tres días estupendos allí. En la próxima entrega hablaré del paseo que dimos por el río. Una maravilla 🙂

      Responder

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14 Comentarios

    • Alícia Bea

      Yo también la tenía pendiente desde hace años y la verdad es que me ha encantado. ¡Un saludo!

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  1. Alfonso (the world thru my eyes)

    Estuve en Octubre en el Monasterio de Piedra con mi perrita (yorkshire de 2kg) y decidí ir hasta Soria para visitar al día siguiente la laguna negra con la perra… Pero… no encontré ni un sólo lugar que aceptasen mascotas en Soria … algo muy típico en España a diferencia del resto del mundo … así que … ya siendo tarde regresé a Madrid y me quedé con la cosa de… conocer Soria…

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    • Alícia Bea

      La verdad es que parece mentira que estemos tan atrasados en el tema de viajar con mascotas. A ver si tienes ocasión de volver porque Soria merece mucho la pena. Un saludo

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  2. ale de Viajar Cueste lo que Cueste

    Gracias por enseñarme esta ciudad que nunca tuve el placer de conocer y que después de tu post ya está en mi lista de futuras escapadas. Muchas gracias por toda la informacion

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    • Alícia Bea

      Me alegra mucho ver que he despertado tu interés por conocer Soria, Ale. Espero que puedas ir pronto. Y gracias a ti por pasarte por mi rincón viajero 🙂

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  3. De Ilusión a Recuerdo

    Como a mi también me encanta el olor a leña, las castañas, los pinchos y el sabor literario está claro que tengo que ir a conocer Soria YA!! Tan solo conozco la Laguna Negra y fue con 10 años así que creo que me lo apunto como destinos para un fin de semana este 2014.
    Felicidades por el post!!
    Un saludo viajero
    Patricia

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    • Alícia Bea

      Seguro que te encanta, Patricia. Más aún si te gusta la poesía como a mí. Es muy emocionante seguir la pista de los poetas por la ciudad y un regalo para el paladar probar sus tapas. Sí, decididamente, tienes que ir YA. Un saludo

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  4. Fran Soler

    Tan desconocida como olvidada. Gran repaso le has dado a la ciudad Alicia!!! Lo apunto todo!! Un abrazo

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    • Alícia Bea

      Cierto, Fran. Soria todavía es una gran desconocida para muchos y eso que conserva todo el encanto de una pequeña capital de provincias donde no hay sitio para el estrés. Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo

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  5. Matilde

    Como soriana orgullosa de su tierra, te doy mi más sincera enhorabuena. Me encanta que la gente que conoce la ciudad que me vió nacer, la vea tan bonita como yo. Has definido sus rinconcitos con tanto detalle, que me has trasladado en un momento hasta allí (ahora vivo fuera). Estoy de acuerdo con el eslogan elegido por el Patronato de Turismo de Soria: «Soria, Ni te la imaginas». Gracias por tu post.

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    • Alícia Bea

      Muchísimas gracias, Matilde. Si he conseguido trasladarte por unos momentos a tu tierra, objetivo cumplido. Un placer tenerte por aquí

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  6. M.C.

    Qué buen repaso le diste a la ciudad!! Hicimos un recorrido similar siguiendo los pasos de Antonio Machado y Gustavo Adolfo Bécquer cuando estuvimos en Soria. Qué recuerdos!

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    • Alícia Bea

      Lo cierto es que sí. Pasamos tres días estupendos allí. En la próxima entrega hablaré del paseo que dimos por el río. Una maravilla 🙂

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